A cinco kilómetros al norest de Kashgar, un antiguo edificio islámico descansa entre los álamos. Con sus baldosas brillando bajo el sol, su torre se levanta hacia el cielo azul. Una obra maestra de la arquitectura Uigur, se trata de la tumba de Abakh Khoja, un cementerio familiar procedente del siglo XVII dedicado al líder islámico del mismo nombre.
En China la tumba es más conocida como la Tumba de Xiang Fei, la única concubina Uigur entre las 41 esposas del emperador Qianlong de la dinastía Qing (1644-1911). La leyenda cuenta que Iparhan, descenciente de Abakh Khoja, destilaba una encantadora fragancia, sin usar perfume alguno, de ahí el nombre de Xiang Fei (concubina fragante, en chino). Dedicó 28 años a servir al emperador en Pekín, siguiendo las estrictas normas islámicas. Llevaba vestidos étnicos y era servida por un cocinero especial. Antes de su muerte a los 55 años, expresó su deseo de ser enterrada en su ciudad natal de Turfan. El emperador la amaba tanto que envió su ataud de vestimentas hasta donde hoy día reposa. Hicieron falta 124 personas y tres años y medio. El viejo carromato que portaba el ataud de Xiang Fei aún se encuentra delante del mausoleo, añadiendo un toque de misterio al edificio. Según los hallazgos arqueológicos, el verdadero sepulcro de Xiang Fei se encuentra la Tumba Qing Este, cerca de Pekín.
Construida en el año 1640, la tumba cubre un área de aproximadamente cinco acres. Justo dentro de su umbral hay un jardín que lleva a la torre, muros para ora, un salón de enseñanzas doctrinales, y la cámara funeraria.