
La Ciudad Nuclear, situada en el gran prado al norte del lago de Qinghai con una superficie de 1,170 kilómetros cuadrados, se construyó en 1958 para investigar y producir las armas nucleares, incluidas la primera bomba atómica y la de hidrógeno de China.
Conforme a los esfuerzos de las autoridades chinas para promover el desarme nuclear internacional, la base fue cerrada en 1987 e incluida en la lista de protección estatal, convirtiéndose en un popular destino turístico.
Los aparatos experimentales utilizados y las condiciones de trabajo simuladas en los laboratorios, talleres, cámaras abandonadas, recuerdan a los visitantes la vida y el trabajo de aquel entonces.
Los residuos nucleares producidos durante el funcionamiento de la base, tales como trajes, aparatos, ordenadores, cuadernos, e incluso automóviles, han sido enterrados para evitar la contaminación.
Tras años de limpieza y rehabilitación, la destrucción de los residuos nucleares del lugar se ha llevado a cabo según las normas internacionales, y no se ha detectado ninguna contaminación radiactiva en el ambiente.