El arte del Cloisonné, en el cual China sobresale, es conocido como jingtailan en el país. Apareció por primera vez a finales de la dinastía Yuan, a medidados del siglo XIV, y floreció alcanzando su esplendor durante el reinado del emperador Ming Jingtai (1450-1457). Al ser la mayor parte de los objetos en color azul (lan 蓝), el cloisonné acabó recibiendo su nombre actual jingtailan.
Un artículo jingtailan posee un cuerpo hecho en cobre. El diseño está formado por alambre de cobre pegado usando cola vegetal. El esmalte coloreado se llena de diferentes tonos separados por el alambre. Tras ser horneado cinco veces, la pieza es pulida y dorada hasta converirse en una fina obra de arte.
Durante la dinastía Ming (1368-1644) los objetos cloisonné era principalmente suministrados para su uso en el palacio imperial, en forma de incensarios, jarrones, cajas y candelabros- todos ellos imitando la antigua porcelana y bronce.
La producción actual, con Pekín como centro de referencia, enfatiza el añadir belleza a objetos funcionales y útiles. Los objetos incluyen jarrones, platos, jarras, cajas, juegos de té, lámparas, faroles, mesas, taburetes, vasijas y demás menaje.
Un par de grandes caballos cloisonné fueron modelados en años recientes, cada uno midiendo 2.1 metros de altura y 2.4 de la longitud, y pesando unos 700 kilogramos. Tardaron ocho meses en ser termindos, necesitando del trabajo de cientos de personas y 60 toneladas de carbón para calentar los hornos. Representan los dos objetos cloisonné de mayor escala fabricados en los últimos 500 años desde que este arte naciera.
Los objetos cloisonné poseen una superficie que se asemeja a la porcelana, rígida aunque quebradiza, así que se debe poner cuidado en su manipulación. Para quitar el polvo se deber proceder con delicadeza usando un paño suave, no húmedo, ya que puede marchar el revestimiento dorado.