La escritura china aparece bajo la dinastía Shang (1521-1050 a. n. e.). Los chinos se servían entonces de huesos y caparazones de tortuga para inscribir los caracteres, cuyos elementos constitutivos perduran hasta hoy. Después se utilizó el bronce y láminas de bambú, así como la muy conocida “tinta china”
La escritura china está formada por “ideogramas” o “ pictogramas”, que separados por espacios inguales se inscreiben dentro de un cuadrado imaginario. Cada ideograma( carácter) tiene su propia grafía que puede comprender hasta 40 trazos. Originariamente, los ideogramas no eran más que dibujos estilizados que reproducían gestos, situaciones concretas u objetos siempre ligados a imágenes praticulares. Así, el caracter ”hombre“ se expresa por medio del perfil estilizado de una figura masculina;el agua, por una cascada con espuma brotando a ambos lados; la madera, por un árbol con sus raíces bajo tierra.
Aunque algunos grafismos actuales aún evacan el objeto representado, el vínculo entre la idea y su materialización se ha desvanecido considerablemente. Una palabra china está representaba por un signo cuyo sentido podremos comprender, pero no sabremos cómo pronunciarla. Sólo la memorización permite asociar un sentido con una grafía geterminada. Los caracteres chino tienen pronunciaciones diferentes en las diferentes regiones de China, en Japón y en Corea. “Madera”, por ejemplo, se pronuncia “muk” en Cantón, “mu” en Pekín, “mo” en Shanghai, “Ki” en Japón, y “mamu” en Corea, pero en todos los casos se utiliza el mismo ideograma ligado con la idea de ábol.
cada ideograma corresponde a una sílaba del idioma chino. El orden en que se trazan los rasgos está determinado por reglas precisas. Es indispensable conocerlas para poder utilizar los diccionarios, en los cuales los caracteres están clasificados por la cantidad de rasgos. Cada carácter es independiente e inmutable; el chino se puede escribir indistintamente de izquierda a derecha o de arriba para abajo. En la actualidad es cada vez más común escribir horizontalmente, utilizando la estilográfica. La técnica tradicional del pincel perdura por cierto, pero principalmente cuando se ejercita el arte de la caligrafía y para trazar caracteres grandes. Un escritor o un político se preocupan tanto de la calidad de la grafía como del estilo.